MISIÓN Y VISIÓN

DECLARACIÓN DE LA MISIÓN

La misión de la AAI es desarrollar seguidores de Jesucristo que vivan con un enfoque en la eternidad: ofrecer a los estudiantes un estilo de educación estadounidense en base a los mejores estándares de excelencia educativa; y proveer una comunidad bondadosa donde los estudiantes aprenden a ser críticos en su pensamiento, multiculturales en su comprensión, y compasivos al tratar con otros.

DECLARACIÓN DE LA VISIÓN

La AAI será el principal colegio internacional cristiano cuyos graduados prosperan en su aprendizaje a lo largo de toda su vida, siguen a Cristo y viven con un enfoque en la eternidad; se involucran fácilmente en diversas culturas y comunidades; y maduran como personas íntegras.

DECLARACIÓN DE FE

La AAI adopta y se adhiere a una declaración de fe compuesta de los siguientes principios, reflejar la identidad histórica del colegio y su continuo compromiso como un ministerio Evangélico Protestante Cristiano.

  • La AAI adopta y se adhiere a una declaración de fe compuesta de los siguientes principios, reflejar la identidad histórica del colegio y su continuo compromiso como un ministerio Evangélico Protestante Cristiano.
  • Hay un solo Dios, que es infinitamente perfecto, existe eternamente en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo.
  • Dios el Padre es el primer miembro de la Trinidad. Él se revela como el Creador y Sustentador de la vida, como Padre, desea vivir en íntima y harmoniosa relación con Su creación. Es el Autor de nuestra salvación a través de la cual nos demuestra Su amor, gracia, misericordia, y perdón, así como su autoridad, soberanía, justicia y santidad. Para que podamos conocerlo, nos envió a Su Hijo para revelarnos en persona el corazón y el carácter del Padre.
  • Jesucristo es Dios verdadero y hombre verdadero. Fue concebido por el Espíritu Santo y nació de la Virgen Maria. Murió en la cruz, el Justo por el injusto, como sacrificio substitutivo, y todos quienes crean en El serán justificados por medio de su sangre derramada. Resucitó de entre los muertos según las Escrituras. Está sentado a la derecha de Dios Padre en las alturas como nuestro gran Sumo Sacerdote. Vendrá de nuevo para establecer su reino de justicia y paz.
  • El Espíritu Santo es una persona divina enviado para morar, guiar, enseñar, empoderar al creyente y convencer al mundo del pecado, de justicia y de juicio.
  • El Nuevo y el Antiguo Testamento, infalibles como se dieron en su origen, fueron inspirados por Dios y son una revelación completa de Su deseo de salvación para los hombres. Constituyen la única y divina regla y práctica de la fe cristiana.
  • El hombre fue originalmente creado a imagen y semejanza de Dios; cayó en desobediencia, incurriendo en muerte tanto física como espiritual. Todos los hombres nacen con una naturaleza pecaminosa, están separados de Dios, y pueden ser salvos únicamente a través del trabajo expiatorio del Señor Jesucristo. La porción del impenitente y no creyente es existir por siempre en tormento consiente; y la del creyente, es el gozo y la felicidad eternos.
  • La salvación ha sido ofrecida a través de Jesucristo, y quienes se arrepienten y creen en El, nacen de nuevo del Espíritu Santo, reciben el don de la vida eterna y se convierten en hijos de Dios.
  • Es la voluntad de Dios que cada creyente sea lleno del Espíritu Santo y sea santificado, siendo separado del pecado y del mundo y totalmente dedicado a la voluntad de Dios, por lo tanto, recibiendo poder para tener una vida santa y un servicio efectivo.
  • La Iglesia incluye a todos aquellos que creen en nuestro Señor Jesucristo, que han sido redimidos a través de Su sangre, y han nacido de nuevo del Espíritu Santo. Cristo es la Cabeza del Cuerpo, la Iglesia, que ha sido comisionada por El para ir a todo el mundo como testigos, predicando el Evangelio a todas las naciones. La iglesia local es un cuerpo de creyentes en Cristo, que se han unido para adorar a Dios, para su edificación a través de la Palabra de Dios, para oración, compañerismo, para la proclamación del Evangelio, y para observar las ordenanzas del bautismo y la Cena del Señor.
  • La Segunda Venida del Señor Jesús será personal y visible.
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